En la construcción, es conocido que el diseño tiene un efecto estructural: de ahí se define el alcance, la constructibilidad, se extraen cantidades de obras, se identifican riesgos y se definen procesos.
Si en algo falla, impacta en la ejecución.
¿Qué se puede hacer en este caso? La respuesta es: Comunicar
La comunicación contribuye con:
– Hacer visible los problemas temprano
– Agilizar la velocidad de respuesta y toma de decisiones
– Convertir la información en acciones
– La coordinación diaria y la gestión de cambios
En la práctica, podríamos apreciar dos escenarios:
– Un diseño débil + buena comunicación → proyecto resiliente, el problema existe, pero no se amplifica: incertidumbre gestionada.
– Un diseño débil + mala comunicación → proyecto caótico, el problema no solo existe, sino que se multiplica: incertidumbre descontrolada.
Cuando no se puede mejorar inmediatamente el diseño (muy común en obra), la mejor acción es de gestión: ordenar, clarificar y comunicar.
Por eso gestionar las comunicaciones es una de las principales habilidades que todo Project Manager debe dominar en la gestión de proyectos.

